Donación de órganos: cómo ser donante y qué pasa con el funeral

Para ser donante de órganos en España basta con querer serlo y, sobre todo, con decírselo a tu familia: la ley parte de que todos somos donantes salvo que hayamos dejado constancia de lo contrario, pero en la práctica los equipos siempre consultan a los allegados. La tarjeta de donante y el documento de instrucciones previas ayudan a dejar clara tu voluntad. Y la donación no impide celebrar el velatorio ni elegir entierro o incineración: el funeral se organiza prácticamente igual. En esta guía te explicamos cómo hacerte donante, cómo funciona el proceso y qué implica para la despedida.

Cómo funciona la donación en España

España tiene un sistema de donación y trasplantes reconocido internacionalmente, coordinado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) junto con las coordinaciones autonómicas y los equipos de cada hospital. Hay unos cuantos principios que conviene conocer porque explican cómo se toman las decisiones:

  • Altruismo y gratuidad: la donación es un acto voluntario y no se puede recibir ninguna compensación económica por ella. Tampoco tiene coste para la familia del donante.
  • Anonimato: la familia del donante no conoce la identidad de los receptores, ni los receptores la del donante.
  • Consentimiento presunto: la ley considera donante a toda persona fallecida que no haya dejado constancia expresa de su oposición. Puedes consultar la normativa en el Boletín Oficial del Estado.
  • Consulta a la familia: aunque la ley presume el consentimiento, en la práctica los profesionales siempre hablan con los allegados para conocer cuál era la voluntad del fallecido. Por eso es tan importante que tu familia sepa lo que quieres.
  • Equidad: los órganos se asignan según criterios clínicos y de organización, no por razones económicas ni personales.

En resumen: legalmente ya eres donante si no te has opuesto, pero la decisión final en el hospital depende mucho de que tu familia conozca y respalde tu deseo.

Cómo hacerte donante paso a paso

No hay un único trámite obligatorio. Lo que sí hay son varias formas de dejar clara tu voluntad, y lo ideal es combinarlas.

  1. Díselo a tu familia y a las personas cercanas. Es el paso más importante. Una conversación tranquila, en un momento cualquiera, evita que en el peor momento tengan que adivinar qué habrías querido.
  2. Consigue la tarjeta de donante. Se solicita de forma gratuita a través de la ONT o de las coordinaciones autonómicas de trasplantes. No tiene valor legal vinculante, pero es un testimonio de tu voluntad que ayuda a la familia y a los profesionales.
  3. Déjalo por escrito en el documento de instrucciones previas (también llamado de voluntades anticipadas o testamento vital, según la comunidad autónoma). Es el documento con más fuerza para expresar tus deseos sobre donación y sobre otras decisiones sanitarias, y se inscribe en el registro de tu comunidad.
  4. Si quieres, especifica los detalles: puedes indicar si donas todos los órganos y tejidos o solo algunos, o si autorizas la donación para trasplante y no para investigación.
  5. Incluye tu decisión junto a tus otras voluntades funerarias: si tienes escrito cómo quieres tu despedida, menciona allí también que eres donante. Lo explicamos en planificar tu propio funeral.

Si no quieres ser donante

Es una decisión igual de respetable. En ese caso conviene dejarlo por escrito en el documento de instrucciones previas y comunicarlo a tu familia, para que puedan transmitirlo con claridad al equipo médico.

¿Y el testamento?

Puedes mencionar tu voluntad de donar en el testamento, pero no es el lugar más práctico: normalmente el testamento no se consulta hasta días o semanas después del fallecimiento, cuando la donación ya no es posible. Para eso está el documento de instrucciones previas. Si estás pensando en hacer testamento, lo explicamos en testamento notarial: por qué hacerlo.

Qué órganos y tejidos se pueden donar

La donación puede incluir órganos y tejidos. Qué se puede donar en cada caso concreto lo deciden los profesionales en función de las circunstancias del fallecimiento y del estado de salud del donante.

TipoEjemplosObservaciones
ÓrganosRiñones, hígado, corazón, pulmones, páncreas, intestinoNormalmente requieren que el fallecimiento ocurra en un hospital, en una unidad con soporte vital
TejidosCórneas, huesos, tendones, piel, válvulas cardiacas, vasos sanguíneosLas posibilidades son más amplias y el margen de tiempo, mayor que para los órganos
Donación en vidaUn riñón, una parte del hígadoProceso específico con estudios previos y garantías; habitualmente entre familiares o personas cercanas

Un solo donante puede ayudar a varias personas. Por eso la donación se vive a menudo, por parte de las familias, como algo que da un sentido a la pérdida.

Quién puede ser donante

Muchas personas descartan ser donantes porque creen que su edad o su salud lo impiden. No es así: casi cualquier persona puede registrar su voluntad de donar, y será el equipo médico quien valore en el momento qué órganos o tejidos son válidos.

  • Edad: no hay una edad máxima fija para donar. Se valora cada caso.
  • Enfermedades: algunas enfermedades impiden donar ciertos órganos, pero no necesariamente todos ni los tejidos.
  • Medicación o cirugías previas: no son, por sí solas, motivo para descartar.
  • Menores de edad: la decisión corresponde a sus padres o tutores legales.

La recomendación general es sencilla: si quieres ser donante, exprésalo, y deja que sean los profesionales quienes valoren la viabilidad.

Qué ocurre cuando alguien puede ser donante

La donación de órganos tras el fallecimiento solo es posible en circunstancias muy concretas, casi siempre en un hospital. Conocer el proceso ayuda a la familia a entender lo que está pasando y a tomar decisiones con más serenidad.

Las dos situaciones principales

  • Muerte encefálica: es el cese irreversible de todas las funciones del cerebro. Se diagnostica mediante protocolos estrictos por médicos que no forman parte del equipo de trasplantes. La persona ha fallecido, aunque las máquinas mantengan de forma artificial la respiración y la circulación durante un tiempo.
  • Donación en asistolia: cuando el fallecimiento se produce por parada cardiorrespiratoria, en determinadas condiciones y protocolos hospitalarios.

Los pasos habituales

  1. El equipo médico certifica el fallecimiento según los protocolos legales.
  2. La coordinación de trasplantes del hospital valora si la persona puede ser donante.
  3. Los coordinadores hablan con la familia: les explican la situación, consultan si conocían la voluntad del fallecido y resuelven sus dudas.
  4. Si procede, se realiza la extracción en quirófano, con el mismo cuidado y respeto que cualquier intervención.
  5. El cuerpo se entrega a la familia, que puede continuar con el velatorio y el funeral.

Si el fallecimiento se ha producido en un hospital, en nuestra guía sobre qué hacer tras un fallecimiento en el hospital repasamos los pasos administrativos y con la funeraria. Si ha sido en el domicilio, la donación de órganos no suele ser posible, aunque en algunos casos sí la de ciertos tejidos.

El papel de la familia

La conversación sobre la donación llega en el momento más duro. Los coordinadores de trasplantes son profesionales formados para acompañar a la familia, respetar sus tiempos y dar toda la información necesaria. No hay presiones: la familia puede preguntar todo lo que necesite.

Si conocéis la voluntad del fallecido

Transmitirla es la mejor forma de honrarla. Muchas familias cuentan después que saber lo que su ser querido quería les quitó un peso enorme: no tuvieron que decidir, solo cumplir su deseo.

Si no la conocéis

Los coordinadores preguntarán qué creéis que habría querido, a partir de sus valores, de comentarios que hiciera o de su forma de ser. Es una decisión difícil y no hay respuestas equivocadas. Por eso insistimos tanto en hablarlo en vida.

Después de la donación

Por el principio de anonimato, la familia no conocerá a los receptores. En algunos casos, las coordinaciones pueden hacer llegar mensajes de agradecimiento anónimos. El duelo sigue su curso, como en cualquier pérdida; si necesitas apoyo, en cómo acompañar en el duelo encontrarás orientación.

El funeral tras la donación

Es una de las dudas más frecuentes y la respuesta tranquiliza: la donación no impide ninguna forma de despedida.

Velatorio

Se puede celebrar el velatorio con normalidad, incluso con el féretro abierto si la familia lo desea. La extracción se realiza con técnicas quirúrgicas cuidadosas y el cuerpo se restaura. La funeraria puede realizar además los cuidados de presentación habituales; explicamos en qué consisten en tanatopraxia y tanatoestética.

Plazos

El proceso de donación puede añadir algunas horas antes de que el cuerpo se entregue a la funeraria. Conviene avisar a la funeraria de que el fallecido es donante para que lo tenga en cuenta al organizar el traslado y el velatorio. Recuerda además que, por norma general, la inhumación o la incineración no se realizan antes de 24 horas desde el fallecimiento, según la normativa autonómica de sanidad mortuoria; lo explicamos en cuánto tiempo pasa entre el fallecimiento y el entierro.

Entierro o incineración

Ambas opciones son posibles tras la donación. La familia decide igual que en cualquier otro caso; si dudáis entre una y otra, tienes una comparativa en incineración o entierro: diferencias.

Coste

La donación no tiene coste para la familia, y tampoco supone un pago o descuento en el funeral. El servicio funerario se contrata y se paga igual que en cualquier otro fallecimiento, por lo que conviene elegir funeraria con calma y comparar presupuestos.

Lista práctica para la familia

  • Avisar a la funeraria de que ha habido donación y preguntar por los plazos de recogida.
  • Confirmar con el hospital cuándo y dónde se entregará el cuerpo.
  • Decidir si se celebra velatorio y con qué tipo de presentación.
  • Elegir entierro o incineración, como en cualquier otro caso.
  • Si lo deseáis, mencionar la donación en la esquela o en las palabras de despedida: muchas familias lo hacen como homenaje.

Donar órganos o donar el cuerpo a la ciencia

A menudo se confunden, pero son dos cosas distintas:

AspectoDonación de órganos y tejidosDonación del cuerpo a la ciencia
FinalidadTrasplante a otras personasDocencia e investigación en universidades
Cómo se registraVoluntad expresada a la familia, tarjeta de donante, instrucciones previasInscripción previa en el programa de donación de una facultad
FuneralVelatorio y entierro o incineración con normalidadNormalmente sin funeral con cuerpo presente; la universidad se ocupa del destino final
Cenizas o restosLa familia decideDepende de cada universidad; en algunos casos se pueden devolver tiempo después

Las dos opciones no siempre son compatibles en la misma persona. Si te interesa la segunda, la explicamos con detalle en donar el cuerpo a la ciencia.

Dudas y mitos frecuentes

  • «Si soy donante, no se esforzarán por salvarme.» Falso. El equipo que atiende al paciente y el de trasplantes son distintos, y la donación solo se plantea una vez certificado el fallecimiento.
  • «Mi religión no lo permite.» Las grandes confesiones religiosas presentes en España, en general, aceptan la donación como un acto de generosidad. Si tienes dudas, consulta con tu comunidad. Hablamos de distintas tradiciones en funerales según la religión.
  • «Soy demasiado mayor.» No hay una edad máxima fija; se valora cada caso.
  • «La familia tendrá que pagar algo.» No. La donación no tiene coste para la familia.
  • «No podremos despedirnos.» Sí podréis: velatorio, ceremonia, entierro o incineración, como en cualquier otro caso.

Preguntas frecuentes

¿Cómo me hago donante de órganos?

Lo más importante es comunicárselo a tu familia. Además, puedes pedir la tarjeta de donante gratuita a la ONT o a tu comunidad autónoma y dejar constancia en el documento de instrucciones previas.

¿La tarjeta de donante tiene validez legal?

No es un documento vinculante, pero es un testimonio de tu voluntad que ayuda a la familia y a los profesionales. El documento de instrucciones previas tiene más fuerza para expresar tus deseos.

¿Se puede hacer velatorio si el fallecido ha donado órganos?

Sí. El cuerpo se restaura tras la extracción y se puede celebrar el velatorio con normalidad, incluso con el féretro abierto.

¿La donación retrasa el funeral?

Puede añadir algunas horas antes de que el cuerpo se entregue a la funeraria. Conviene avisar a la funeraria para que organice los plazos.

¿La donación tiene algún coste o compensación?

No. La donación es gratuita y altruista: la familia no paga nada por ella ni recibe ninguna compensación. El servicio funerario se contrata y paga como en cualquier otro caso.

¿Puede la familia oponerse si yo quería donar?

En la práctica, los profesionales consultan siempre a la familia. Si tu familia conoce y respeta tu voluntad, es mucho más probable que se cumpla. Por eso es esencial hablarlo.

¿Se puede incinerar a un donante de órganos?

Sí. Tras la donación, la familia puede elegir libremente entre entierro e incineración.

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